FÉLIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE

Nuestro Instituto recibió el nombre de este famoso naturalista, que nació en Poza de la Sal (Burgos) en 1928. Su padre, notario de Oña, era contrario a la escolarización temprana, lo que permitió a Félix gozar plenamente de la naturaleza sin poner los pies en la escuela hasta los ocho años. Eso acaecía en 1936, año en que estalló la Guerra Civil, lo que originó el cierre de la misma. Como hasta 1938 no se reanudó la enseñanza, Félix pudo seguir impregnándose de la naturaleza y desarrollando una relación afectiva hacia los animales. Félix hubiera querido estudiar zoología, pero, siguiendo el consejo de su padre, estudió Medicina en la Universidad de Valladolid. En sus años juveniles estuvo muy en contacto con José Antonio Valverde, famoso ecólogo y zoólogo español que fundaría más tarde el Parque Nacional de Doñana.

 

Su amor hacia los halcones le hizo resucitar el viejo arte de la cetrería y así, ante el asombro de sus compañeros, se presentó al servicio militar, con dos halcones colgados de sus hombros. Logró crear en Briviesca una estación para el estudio y conservación de los halcones, dotada con 30 ejemplares. El rey de Arabia Saudí, lbn Saud, mostró gran interés por los baharís, los estupendos halcones españoles. El Ministerio de Asuntos Exteriores envió allí a Félix con dos halcones baharis amaestrados despertando. El monarca saudí mostró un gran amistad por Rodríguez de la Fuente.

 

Félix con sus tres animales favoritos: el halcón (izquierda), el águila imperial (centro) y el lobo (derecha)

 

En 1965 Félix apareció por primera vez en TVE con sus halcones, fue en un programa intrascendente pero que sirvió para abrirle las puertas del medio televisivo. Pronto sorprende con espectaculares programas como Imágenes para saber, Fauna, Vida Salvaje, Planeta Azul, el Hombre y la Tierra (en sus tres series sudamericana, ibérica y canadiense) convirtiéndose en el más grande autor de programas televisivos de este tipo, no sólo en España sino en el extranjero. Sus películas se proyectaron con enorme éxito en la mayoría de las televisiones del mundo. Los últimos doce años de su vida fueron de una actividad increíble. Filmaba películas (Alas y Garras), dirigía y  realizaba programas de televisión, grababa programas de radio, escribía artículos y libros y, con la ayuda de eminentes biólogos, realizó dos grandes enciclopedias zoológicas, Fauna Ibérica y Enciclopedia Salvat de la Fauna, esta última considerada como su obra cumbre, traducida a más de doce lenguas, entre ellas, griego, hebreo y finlandés, y publicada en más de 20 países. Fiel a su vocación y a su obra, murió mientras filmaba una carrera de perros esquimales en Alaska el 15 de marzo de 1980.

 

 

La empresa a la que dedicó más energías fue a despertar la conciencia ecológica de los hombres, enseñándoles a conocer, respetar y amar a los animales de su país, desde el mítico lobo, hasta la inofensiva ardilla. La voz de Félix siempre ha resonado clara y potente a la hora de defender los ecosistemas de su degradación y a los animales de su persecución y exterminio. Así se ha convertido en una figura clave del movimiento proteccionista mundial hacia los animales.

Su casa natal en Poza y Félix con sus ayudantes disponiéndose a montar en la avioneta en la que encontraría la muerte.

   

El texto es una adaptación del fascículo que, dentro de la "Enciclopedia Salvat de la Fauna", dedicó la editorial Salvat a Félix Rodríguez de la Fuente. Todas las fotos  proceden del mencionado fascículo.